| jacobina femini... 的个人资料¡Salud y República!日志列表 | 帮助 |
¡Salud y República!Amicus Plato, sed magis amica veritas |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
2月15日 The endCambieime a blogspot, así que déixovos o enlace para que cando vos aburrades e queirades saber que barrunta esta pequena socialista me teñades localizada:
2月11日 IIINos amamos cuanto pudimos
pero fue poco,
fue breve para lo que nos soñábamos.
Fue intenso pero no bastó, no bastó para mi piel,
ni para mis manos,
que se quedaron esperando una mañana sin el tic tac del reloj. 2月7日 Esbozo de poema IITengo un cuaderno hambriento de poesía y no me encuentro los versos en este corazón rendido.
Tengo una pluma que no descubre palabras porque se me quedaron en tus labios,
y a tus labios he de ir a buscarlas para escribir, aunque muy pequeño, nuestro poema del adiós. 1月23日 Queremos cambiar o mundo, e queremos empezar por Galicia(Ou qué son as Xuventudes Socialistas de Galicia)
Cando un/unha decide ler os artigos de opinión que firmo como Secretaria de Organización das Xuventudes Socialistas de Galicia atopa puntos de vista diversos sobre temas diversos, pero nesta ocasión valorei que sería importante partir de cero, e explicarlle, querido/a lector/a, quenes somos e que facemos as XSG (Xuventudes Socialistas de Galicia).
Tentarei, polo tanto, recoller nunhas liñas o espíritu do que somos, do que facemos, e aínda que o primeiro que acode a miña cabeza é a laboura que a nosa organización liderou históricamente, penso tamén de seguido que se cadra debería falar máis do que representamos hoxe na sociedade. Máis alá de fazañas heróicas na guerra civil, as XSG seguen hoxe desenvolvendo labores fundamentais como a concienciación e a reivindicación politica, a sensibilización social e mesmo unha vital faceta formadora de mozos/as que revirte na sociedade como conxunto.
As XSG non son unhas siglas vacías de contido, detrás delas hai centos de mozos/as galegos/as de carne e oso que encontraron nesta organización unha canle para as súas inquedanzas, para compartir unha forma de vivir e de ver o mundo: o socialismo. Sempre pensei que a política é o ámbito natural de todos/as aqueles/as que sinten a necesidade de facer algo para cambiar o que consideran inxusto; e iso é o que somos: mozos e mozas, estudantes, traballadores, da cidade, do rural…cada un de nós movilizado por unha ou varias causas e todos/as convencidos/as de que a mellor forma de loitar por elas é a participación activa na política, porque é neste espacio onde están os instrumentos para cambiar as cousas. Somos soñadores/as, pero o noso soño máis perseguido reflíctese no día a día, na xente, nos nosos veciños e veciñas, persoas con nome propio, con cara…nós soñamos con que a vida de todos/ eles/as sexa cada día un pouco mellor. A premisa parece sinxela…pero o camiño non o é tanto porque facer oir a nosa voz e ben compricado nunha sociedade afeita ó descrédito da mocidade. As XSG non se adican a proclamar declaracións de intencións, nin ao debate abstracto, todo iso está moi ben pero non cambia as cousas. As XSG preocupámonos de diagnosticar os problemas, carencias, demandas e anceios da mocidade, traballamos para atoparlles solución e orientamos toda a nosa forza como organización a que estas aportacións sexan tidas en conta de verdade. “De verdade” quere dicir que tentamos que estas propostas ou reivindicacións cheguen ós responsables políticos correspondentes. Ás veces conseguímolo, e as veces non, pero no camiño transformamos as inquedanzas de centos de xóvenes socialistas en ideais e ideas. Ideais e ideas que non se esgotan ante a batalla perdida, senón que alimentan unha forma de ver o noso país e de experimentar a mocidade que día a día vai medrando na conciencia dos socialistas galegos e supón un paso adiante, unha forma diferenciada e innovadora de facer política. Cremos no pragmatismo político, e isto convértenos nunha sorte de “Pepito grillo” dos políticos habituais. Un/unha sabe que é socialista cando sinte a obriga moral de facer algo para paliar a terrible e indecente situación de inxustiza que soportan tantas e tantas persoas. Pero cando, ademáis, se é xove e se decide militar nas XSG estase a reivindicar a condición de mozo/a, estase a dicir alto e claro que precisamente a nosa idade é o signo diferenciador da nosa forma de ver a vida. As nosas siglas din que somos xóvenes, que somos socialistas e que somos galegos/as. Pero eu dígolles algo máis: aínda que co tempo todos/as deixaremos de ser o primeiro, como socialistas e como galegos a nosa forma de compartir, de escoitar, de traballar…estará sempre marcada polo noso paso polas XSG. Dígolles que as Xuventudes Socialistas de Galicia pensan que o único que nunca se equivoca é o que nunca fai nada, o que non toma partido. E dígolles que os nosos anceios poden resumirse en que queremos cambiar o mundo, e queremos empezar por Galicia. 1月8日 Esbozo de poema INo hablo de amor pero te digo que tus manos quemaron mi piel. No hablo de amor pero confieso que cuando la ternura acompaña al deseo se confunden, se parecen, se buscan y nos encuentran desnudos. Los labios sinten la piel y ésta los siente a ellos, y entonces arden nuestros besos frustrados, arden mis versos errantes, tus caricias temerosas. Arden los sentimientos callados. 12月4日 Un escondite para septiembreNo podría decir el día exacto en el que empecé a buscar sus ojos. Sólo sé que irremediablemente me encontré atrapada por un juego de seducción ingenuo, un juego sutil y sin prisas. Nos mirábamos con la prudencia de quien no sabe hasta dónde se atrevería a llegar…y acabamos perdiéndonos en la inconsciencia emocionante de un idilio adolescente.
Nos encontramos el uno al otro en los momentos ociosos y así descubrimos que nos gustaba escucharnos. Desde entonces, ya quise robarle un beso cada ve que lo veía. Las mañanas se convirtieron en una excusa para darle los buenos días y las noches en pretextos para despedirle con un abrazo…y entretanto construimos un juego de seducción emocionante y divertido que acabó por despertarme la misma ansiedad infantil de los primeros amores, sólo que en vez de deslizarnos una notita por debajo del pupitre nos medio confesamos compartiendo mensajes que fueron rompiendo con timidez la distancia de nuestros abrazos.
Me invitó a perderme con él una noche de septiembre en la que nos sentimos valientes. No sabría decir si lo llevé yo a la playa o lo hizo él…creo que nos llevamos el uno al otro, y aunque en todas nuestras conversaciones improvisadas me había sentido abrigada del resto del mundo ésa fue la primera vez que nos encontramos a solas.
Hablamos con normalidad, como si aquella escapada nocturna fuera uno más de esos encuentros esporádicos en los entretiempos de nuestro trabajo. Y creo que esto fue lo más especial de esta historia: la sensación de que ninguna de nuestras conversaciones había sido la primera, la impresión inefable de que no éramos dos desconocidos.
La conversación llegó a ese punto en el que una habla mecánicamente mientras piensa en cómo convertir la cháchara en un acercamiento… y justo en ese momento, cuando iba a reclamarle sus labios…me anunció un beso.
Saboreamos besos pequeños y me dejó calentar mis manos por dentro de su camiseta. Me gustó jugar con su barba y me gustaron sus caricias pacientes. Me gustó que ningún silencio fuera incómodo, que ningún silencio se hiciera escuchar.
En el preámbulo de la despedida me enseñó un pedacito de su mundo y envueltos por el clima de su música comenzamos un beso que me encendió febril, que me enredó en su cuerpo y nos entregó mutuamente sin esperarlo. Desde entonces nos escondíamos por las noches para descubrirnos el uno al otro.
Teníamos una semana antes de que el verano se marchara. Una semana para perdernos en el cuerpo del otro, en las risas del otro. Una semana para conocernos y despedirnos.
En la 203 nos prestamos caricias, besos, confidencias…nos hicimos amigos y amantes. Recuerdo que me encantaba hacerme un ovillo y dormirme pegadita a su cuerpo, que le secuestraba la mano y me abrazaba con ella. Me dejó acunarle para dormir y me enloqueció el tacto de sus manos curtidas en mi espalda pequeña.
Pero el tiempo no se había parado y los días se iban sin darnos tregua.
Nos concedimos una noche para despedirnos. Sabíamos que era la última, que al día siguiente ya no tendríamos un escondite para los dos, que ya no habría más besos por la mañana…que ya no podríamos jugar a mirarnos cómplices por la tarde y calmar nuestro deseo por la noche. Este cuento se acababa y con él se llevaría sus abrazos. Me los prestó pero ya no eran míos…y entonces quise segundos eternos para olvidarme de que amanecía un adiós.
El mundo volvería a existir a nuestro alrededor y nos avisaba de que los finales tristes siempre llegan aunque nadie los espere. Yo quería seguir viviendo en esa burbuja en la sólo existían días para desearle y noches para tenerle…pero llegó el beso del adiós.
Decidimos escribir el último párrafo de esta historia acompañados de su música, como la primera vez que quisimos hacernos el amor. Y le abracé fuerte, como si así pudiera quedarme un poquito, como si así pudiera hacer que no me olvidara. Así entendí lo especial de un reencuentro, la magia de descubrir que hace años había pasado de puntillas por mi vida y que sólo fuimos capaces de vernos cuando fue posible que tejiéramos un recuerdo de esos que nunca se quieren borrar, de esos que te arrancan una sonrisa cuando te sorprenden años después, de esos que hacen que esa persona siempre sea especial.
Se fue pero me dejó esta historia, me regaló una sonrisa eterna y me enseñó lo especial de conocer a alguien que sin hacer ruido se cuele en mi pensamiento, se cuele en mis mañanas, en mis tardes y se quede en mis noches. Me enseñó el lenguaje de jugar a quererse como en los amores tempranos. 5月23日 El sabor de un adiós
Se me pegó a la piel la certidumbre de tiempo perdido y de recuerdos que se me habían escapado entre la rutina, y ahora vuelven para recordarme que esa rutina fue una ilusión, que me refugié en ella para adormecer mi conciencia y construirme un ensueño de calma.
Ella se marchita y yo no quiero verlo, no quiero verlo por egoísmo aunque me diga que es por derecho. No quiero verlo porque hace años que apuró las últimas gotas de mi paciencia y de su cordura en un ejercicio de miseria moral. Pero han pasado años y el Etna se ha convertido en una flor marchita a la que no le queda nada de sus encantos anteriores, pero tampoco de su veneno. Y yo no sé qué pensar, no sé si debo asumir que es otra persona de verdad, o si debo decirme que es la debilidad la que amansó a la fiera, pero que ésta sigue fiel a su naturaleza. No sé si puedo quererla después de una vida dedicada a aniquilar ilusiones o si, al fin y al cabo, es lo único que me queda para escapar de esta sensación de orfandad vital.
Me descubro rebuscando en el naufragio de mi niñez y me recuerdo a la deriva, mendigando celosamente algo a lo que agarrarme y que me facilite ahora un acercamiento. No lo encuentro. Pero me persigue la sombra de que cuando no queden ni los restos maltrechos de la nave, me ahogaré en las profundidades sin que nadie pueda dar testimonio de que hubo otros tiempos, tiempos en los que los cromos y los juegos infantiles ocupaban mi universo. Tengo la sensación de que cuando se vaya, se llevará consigo a las profundidades los días de inocencia, el testimonio de otro tiempo, y que me dejará la inefable sensación de haber ahogado con la indiferencia su posibilidad de redención. Sé que es algo que se me clavará para toda la vida, y es ésta una sensación callada pero punzante, que te persigue silenciosa todos los días y se te clava ardiente en las noches, todas las noches.
No quiero verla, pero egoistamente la necesito ahí. Y cuando se vaya...cuando se vaya lloraremos de rabia, de rabia porque, entonces sí, ya se agotó cualquier posibilidad, por muy remota que fuera, de que llenara el vacío que cavó hambrienta durante años. Se muere la posibilidad de entenderla, de quererla de verdad. Se lleva con ella el silencio de mi conciencia. 12月14日 Neruda
LXVI SABRÁS que no te amo y que te amo Yo te amo para comenzar a amarte, Te amo y no te amo como si tuviera Mi amor tiene dos vidas para amarte. XLIV NO TE QUIERO sino porque te quiero Te quiero sólo porque a ti te quiero, Tal vez consumirá la luz de enero, En esta historia sólo yo me muero
11月10日 Una historia para la que no tengo un finalEmpecé a escribir esta historia hace unos meses y me he reencontrado con ella, pero me he sentido incapaz de encontrarle un final, lo he intentado varias veces y no descubro cómo termina, no soy capaz de escribir un desenlace...ayudadme, ponedle un final, escribid el que os gustaría...aunque solo sean unas pinceladas. Si leeis la historia, contadme cómo la soñais, que yo prometo acabarla si vosotras/os me prometéis colaborar. De cuando jugábamos a querernos Llevábamos toda la vida acostumbrados a vernos en el portal, desde pequeños compartimos peonzas y juegos infantiles, ilusiones de piratas malvados, historias de doncellas encerradas, compartimos sueños hasta que un día descubrimos que juntos podíamos vivirlos.
Yo siempre supe que me quería, lo veía en sus ojos cuando me decía que nadie me merecía y más tarde en sus expresiones cuando me escapaba a contarle que me había vuelto a enamorar.
Él siempre estuvo para escucharme cuando me devolvían el amor sin remite, siempre estuvo para explicarme el porqué de mis tropiezos. Era el más sensato cuando niño, tan naturalmente que parecía que hubiera nacido siendo mayor, siempre fue el tipo de persona a la que la gente escucha porque sabemos que nos habla sabiamente, un sabio vital, se me antoja. Poseía una autoridad natural, era como si conociera todos los secretos del alma, y de la mía en particular. Pero era mi mejor amigo, él encerraba toda mi infancia, guardaba todos mis secretos y me enseñaba a caminar por el mundo sin tropezar. Nunca pensé que podría amarle.
Todas las noches nos encontrábamos en una pista cercana a nuestra casa, empezamos a hacerlo cuando nos escondíamos para fumar, y se convirtió en nuestro rincón del mundo favorito. Allí decidimos que carrera estudiar, allí lloramos nuestros primeros desengaños y nos descubrimos el uno al otro. Yo siempre le decía que me gustaría ser como él, tan imperturbable y a la vez perturbador, porque en todos los años en los que nos confesamos nuestras victorias y fracasos yo nunca lo había sentido flaquear, las cosas pasaban por su vida y lo hacían más fuerte…nunca le había visto llorar.
Un día me dijo que se iba lejos a construir su vida y me dio por primera vez un abrazo, uno en el que le sentí temblar, me dio un abrazo tan cargado de sentimientos, de recuerdos, de sonrisas…y adioses…que me transmitió por primera vez la sospecha de que si él se iba se llevaba mucho más que su compañía, mucho más que una amistad. Descubrí que con ese adiós se llevaba mi felicidad.
Se marchó una mañana de verano convirtiendo mi vida en un invierno perpetuo. En sus cartas me contaba su día a día sin más implicación y llegué a pensar que el mensaje de aquel abrazo había sido producto de mi imaginación.
La sensación de angustia me devoraba, cada noche me reprochaba mi inmadurez, mi ceguera por no verlo a pesar de haber crecido con él, mi insensatez cuando pasaba por alto que le hacía daño cuando le relataba mis amores tempranos. Fui tan insolente y egoísta que ahora me devoraba la sensación de haberle perdido por mi necedad narcisista. Recordaba aquellos momentos a lo largo de nuestros años de amistad en los que él me insinuaba que no me quería, que me amaba. Lo hacía cuando me mecía entre sus brazos las noches que yo le lloraba mis desengaños adolescentes, lo hacía cuando me acariciaba la mejilla y me decía que me cuidaría, cuando me apartaba el pelo de la cara y me confesaba que no apagara mis ojos, que eran especiales.
Siempre fue lo bastante discreto, lo suficientemente hermético y sutil como para que yo pudiera optar por disimular que no percibía su debilidad., prefería ahogarse por dentro que la posibilidad de que me sintiera incómoda. Siempre fingí no ver y ahora sentía la angustia del arrepentimiento por no haber despertado antes, por no haber descubierto que le amaba muy fuerte, que lo necesitaba para dormir, para despertar, para ser feliz.
Resulta que él se fue amándome y yo me quedé esperándole. 10月19日 Los Lunnis en Xaime.netHacía tiempo que no me reía tanto, os recomiendo que visitéis el blog de este compañero y no os perdáis los post sobre la Voz de Galicia. Grandioso.
tremendamente recomendable:
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|