![]() |
|
Spaces home ¡Salud y República!ProfileFriendsBlogMore ![]() | ![]() |
|
February 15 The endCambieime a blogspot, así que déixovos o enlace para que cando vos aburrades e queirades saber que barrunta esta pequena socialista me teñades localizada:
February 11 IIINos amamos cuanto pudimos
pero fue poco,
fue breve para lo que nos soñábamos.
Fue intenso pero no bastó, no bastó para mi piel,
ni para mis manos,
que se quedaron esperando una mañana sin el tic tac del reloj. February 07 Esbozo de poema IITengo un cuaderno hambriento de poesía y no me encuentro los versos en este corazón rendido.
Tengo una pluma que no descubre palabras porque se me quedaron en tus labios,
y a tus labios he de ir a buscarlas para escribir, aunque muy pequeño, nuestro poema del adiós. January 23 Queremos cambiar o mundo, e queremos empezar por Galicia(Ou qué son as Xuventudes Socialistas de Galicia)
Cando un/unha decide ler os artigos de opinión que firmo como Secretaria de Organización das Xuventudes Socialistas de Galicia atopa puntos de vista diversos sobre temas diversos, pero nesta ocasión valorei que sería importante partir de cero, e explicarlle, querido/a lector/a, quenes somos e que facemos as XSG (Xuventudes Socialistas de Galicia).
Tentarei, polo tanto, recoller nunhas liñas o espíritu do que somos, do que facemos, e aínda que o primeiro que acode a miña cabeza é a laboura que a nosa organización liderou históricamente, penso tamén de seguido que se cadra debería falar máis do que representamos hoxe na sociedade. Máis alá de fazañas heróicas na guerra civil, as XSG seguen hoxe desenvolvendo labores fundamentais como a concienciación e a reivindicación politica, a sensibilización social e mesmo unha vital faceta formadora de mozos/as que revirte na sociedade como conxunto.
As XSG non son unhas siglas vacías de contido, detrás delas hai centos de mozos/as galegos/as de carne e oso que encontraron nesta organización unha canle para as súas inquedanzas, para compartir unha forma de vivir e de ver o mundo: o socialismo. Sempre pensei que a política é o ámbito natural de todos/as aqueles/as que sinten a necesidade de facer algo para cambiar o que consideran inxusto; e iso é o que somos: mozos e mozas, estudantes, traballadores, da cidade, do rural…cada un de nós movilizado por unha ou varias causas e todos/as convencidos/as de que a mellor forma de loitar por elas é a participación activa na política, porque é neste espacio onde están os instrumentos para cambiar as cousas. Somos soñadores/as, pero o noso soño máis perseguido reflíctese no día a día, na xente, nos nosos veciños e veciñas, persoas con nome propio, con cara…nós soñamos con que a vida de todos/ eles/as sexa cada día un pouco mellor. A premisa parece sinxela…pero o camiño non o é tanto porque facer oir a nosa voz e ben compricado nunha sociedade afeita ó descrédito da mocidade. As XSG non se adican a proclamar declaracións de intencións, nin ao debate abstracto, todo iso está moi ben pero non cambia as cousas. As XSG preocupámonos de diagnosticar os problemas, carencias, demandas e anceios da mocidade, traballamos para atoparlles solución e orientamos toda a nosa forza como organización a que estas aportacións sexan tidas en conta de verdade. “De verdade” quere dicir que tentamos que estas propostas ou reivindicacións cheguen ós responsables políticos correspondentes. Ás veces conseguímolo, e as veces non, pero no camiño transformamos as inquedanzas de centos de xóvenes socialistas en ideais e ideas. Ideais e ideas que non se esgotan ante a batalla perdida, senón que alimentan unha forma de ver o noso país e de experimentar a mocidade que día a día vai medrando na conciencia dos socialistas galegos e supón un paso adiante, unha forma diferenciada e innovadora de facer política. Cremos no pragmatismo político, e isto convértenos nunha sorte de “Pepito grillo” dos políticos habituais. Un/unha sabe que é socialista cando sinte a obriga moral de facer algo para paliar a terrible e indecente situación de inxustiza que soportan tantas e tantas persoas. Pero cando, ademáis, se é xove e se decide militar nas XSG estase a reivindicar a condición de mozo/a, estase a dicir alto e claro que precisamente a nosa idade é o signo diferenciador da nosa forma de ver a vida. As nosas siglas din que somos xóvenes, que somos socialistas e que somos galegos/as. Pero eu dígolles algo máis: aínda que co tempo todos/as deixaremos de ser o primeiro, como socialistas e como galegos a nosa forma de compartir, de escoitar, de traballar…estará sempre marcada polo noso paso polas XSG. Dígolles que as Xuventudes Socialistas de Galicia pensan que o único que nunca se equivoca é o que nunca fai nada, o que non toma partido. E dígolles que os nosos anceios poden resumirse en que queremos cambiar o mundo, e queremos empezar por Galicia. January 08 Esbozo de poema INo hablo de amor pero te digo que tus manos quemaron mi piel. No hablo de amor pero confieso que cuando la ternura acompaña al deseo se confunden, se parecen, se buscan y nos encuentran desnudos. Los labios sinten la piel y ésta los siente a ellos, y entonces arden nuestros besos frustrados, arden mis versos errantes, tus caricias temerosas. Arden los sentimientos callados. December 04 Un escondite para septiembreNo podría decir el día exacto en el que empecé a buscar sus ojos. Sólo sé que irremediablemente me encontré atrapada por un juego de seducción ingenuo, un juego sutil y sin prisas. Nos mirábamos con la prudencia de quien no sabe hasta dónde se atrevería a llegar…y acabamos perdiéndonos en la inconsciencia emocionante de un idilio adolescente.
Nos encontramos el uno al otro en los momentos ociosos y así descubrimos que nos gustaba escucharnos. Desde entonces, ya quise robarle un beso cada ve que lo veía. Las mañanas se convirtieron en una excusa para darle los buenos días y las noches en pretextos para despedirle con un abrazo…y entretanto construimos un juego de seducción emocionante y divertido que acabó por despertarme la misma ansiedad infantil de los primeros amores, sólo que en vez de deslizarnos una notita por debajo del pupitre nos medio confesamos compartiendo mensajes que fueron rompiendo con timidez la distancia de nuestros abrazos.
Me invitó a perderme con él una noche de septiembre en la que nos sentimos valientes. No sabría decir si lo llevé yo a la playa o lo hizo él…creo que nos llevamos el uno al otro, y aunque en todas nuestras conversaciones improvisadas me había sentido abrigada del resto del mundo ésa fue la primera vez que nos encontramos a solas.
Hablamos con normalidad, como si aquella escapada nocturna fuera uno más de esos encuentros esporádicos en los entretiempos de nuestro trabajo. Y creo que esto fue lo más especial de esta historia: la sensación de que ninguna de nuestras conversaciones había sido la primera, la impresión inefable de que no éramos dos desconocidos.
La conversación llegó a ese punto en el que una habla mecánicamente mientras piensa en cómo convertir la cháchara en un acercamiento… y justo en ese momento, cuando iba a reclamarle sus labios…me anunció un beso.
Saboreamos besos pequeños y me dejó calentar mis manos por dentro de su camiseta. Me gustó jugar con su barba y me gustaron sus caricias pacientes. Me gustó que ningún silencio fuera incómodo, que ningún silencio se hiciera escuchar.
En el preámbulo de la despedida me enseñó un pedacito de su mundo y envueltos por el clima de su música comenzamos un beso que me encendió febril, que me enredó en su cuerpo y nos entregó mutuamente sin esperarlo. Desde entonces nos escondíamos por las noches para descubrirnos el uno al otro.
Teníamos una semana antes de que el verano se marchara. Una semana para perdernos en el cuerpo del otro, en las risas del otro. Una semana para conocernos y despedirnos.
En la 203 nos prestamos caricias, besos, confidencias…nos hicimos amigos y amantes. Recuerdo que me encantaba hacerme un ovillo y dormirme pegadita a su cuerpo, que le secuestraba la mano y me abrazaba con ella. Me dejó acunarle para dormir y me enloqueció el tacto de sus manos curtidas en mi espalda pequeña.
Pero el tiempo no se había parado y los días se iban sin darnos tregua.
Nos concedimos una noche para despedirnos. Sabíamos que era la última, que al día siguiente ya no tendríamos un escondite para los dos, que ya no habría más besos por la mañana…que ya no podríamos jugar a mirarnos cómplices por la tarde y calmar nuestro deseo por la noche. Este cuento se acababa y con él se llevaría sus abrazos. Me los prestó pero ya no eran míos…y entonces quise segundos eternos para olvidarme de que amanecía un adiós.
El mundo volvería a existir a nuestro alrededor y nos avisaba de que los finales tristes siempre llegan aunque nadie los espere. Yo quería seguir viviendo en esa burbuja en la sólo existían días para desearle y noches para tenerle…pero llegó el beso del adiós.
Decidimos escribir el último párrafo de esta historia acompañados de su música, como la primera vez que quisimos hacernos el amor. Y le abracé fuerte, como si así pudiera quedarme un poquito, como si así pudiera hacer que no me olvidara. Así entendí lo especial de un reencuentro, la magia de descubrir que hace años había pasado de puntillas por mi vida y que sólo fuimos capaces de vernos cuando fue posible que tejiéramos un recuerdo de esos que nunca se quieren borrar, de esos que te arrancan una sonrisa cuando te sorprenden años después, de esos que hacen que esa persona siempre sea especial.
Se fue pero me dejó esta historia, me regaló una sonrisa eterna y me enseñó lo especial de conocer a alguien que sin hacer ruido se cuele en mi pensamiento, se cuele en mis mañanas, en mis tardes y se quede en mis noches. Me enseñó el lenguaje de jugar a quererse como en los amores tempranos. May 23 El sabor de un adiós
Se me pegó a la piel la certidumbre de tiempo perdido y de recuerdos que se me habían escapado entre la rutina, y ahora vuelven para recordarme que esa rutina fue una ilusión, que me refugié en ella para adormecer mi conciencia y construirme un ensueño de calma.
Ella se marchita y yo no quiero verlo, no quiero verlo por egoísmo aunque me diga que es por derecho. No quiero verlo porque hace años que apuró las últimas gotas de mi paciencia y de su cordura en un ejercicio de miseria moral. Pero han pasado años y el Etna se ha convertido en una flor marchita a la que no le queda nada de sus encantos anteriores, pero tampoco de su veneno. Y yo no sé qué pensar, no sé si debo asumir que es otra persona de verdad, o si debo decirme que es la debilidad la que amansó a la fiera, pero que ésta sigue fiel a su naturaleza. No sé si puedo quererla después de una vida dedicada a aniquilar ilusiones o si, al fin y al cabo, es lo único que me queda para escapar de esta sensación de orfandad vital.
Me descubro rebuscando en el naufragio de mi niñez y me recuerdo a la deriva, mendigando celosamente algo a lo que agarrarme y que me facilite ahora un acercamiento. No lo encuentro. Pero me persigue la sombra de que cuando no queden ni los restos maltrechos de la nave, me ahogaré en las profundidades sin que nadie pueda dar testimonio de que hubo otros tiempos, tiempos en los que los cromos y los juegos infantiles ocupaban mi universo. Tengo la sensación de que cuando se vaya, se llevará consigo a las profundidades los días de inocencia, el testimonio de otro tiempo, y que me dejará la inefable sensación de haber ahogado con la indiferencia su posibilidad de redención. Sé que es algo que se me clavará para toda la vida, y es ésta una sensación callada pero punzante, que te persigue silenciosa todos los días y se te clava ardiente en las noches, todas las noches.
No quiero verla, pero egoistamente la necesito ahí. Y cuando se vaya...cuando se vaya lloraremos de rabia, de rabia porque, entonces sí, ya se agotó cualquier posibilidad, por muy remota que fuera, de que llenara el vacío que cavó hambrienta durante años. Se muere la posibilidad de entenderla, de quererla de verdad. Se lleva con ella el silencio de mi conciencia. December 14 Neruda
LXVI SABRÁS que no te amo y que te amo Yo te amo para comenzar a amarte, Te amo y no te amo como si tuviera Mi amor tiene dos vidas para amarte. XLIV NO TE QUIERO sino porque te quiero Te quiero sólo porque a ti te quiero, Tal vez consumirá la luz de enero, En esta historia sólo yo me muero
November 10 Una historia para la que no tengo un finalEmpecé a escribir esta historia hace unos meses y me he reencontrado con ella, pero me he sentido incapaz de encontrarle un final, lo he intentado varias veces y no descubro cómo termina, no soy capaz de escribir un desenlace...ayudadme, ponedle un final, escribid el que os gustaría...aunque solo sean unas pinceladas. Si leeis la historia, contadme cómo la soñais, que yo prometo acabarla si vosotras/os me prometéis colaborar. De cuando jugábamos a querernos Llevábamos toda la vida acostumbrados a vernos en el portal, desde pequeños compartimos peonzas y juegos infantiles, ilusiones de piratas malvados, historias de doncellas encerradas, compartimos sueños hasta que un día descubrimos que juntos podíamos vivirlos.
Yo siempre supe que me quería, lo veía en sus ojos cuando me decía que nadie me merecía y más tarde en sus expresiones cuando me escapaba a contarle que me había vuelto a enamorar.
Él siempre estuvo para escucharme cuando me devolvían el amor sin remite, siempre estuvo para explicarme el porqué de mis tropiezos. Era el más sensato cuando niño, tan naturalmente que parecía que hubiera nacido siendo mayor, siempre fue el tipo de persona a la que la gente escucha porque sabemos que nos habla sabiamente, un sabio vital, se me antoja. Poseía una autoridad natural, era como si conociera todos los secretos del alma, y de la mía en particular. Pero era mi mejor amigo, él encerraba toda mi infancia, guardaba todos mis secretos y me enseñaba a caminar por el mundo sin tropezar. Nunca pensé que podría amarle.
Todas las noches nos encontrábamos en una pista cercana a nuestra casa, empezamos a hacerlo cuando nos escondíamos para fumar, y se convirtió en nuestro rincón del mundo favorito. Allí decidimos que carrera estudiar, allí lloramos nuestros primeros desengaños y nos descubrimos el uno al otro. Yo siempre le decía que me gustaría ser como él, tan imperturbable y a la vez perturbador, porque en todos los años en los que nos confesamos nuestras victorias y fracasos yo nunca lo había sentido flaquear, las cosas pasaban por su vida y lo hacían más fuerte…nunca le había visto llorar.
Un día me dijo que se iba lejos a construir su vida y me dio por primera vez un abrazo, uno en el que le sentí temblar, me dio un abrazo tan cargado de sentimientos, de recuerdos, de sonrisas…y adioses…que me transmitió por primera vez la sospecha de que si él se iba se llevaba mucho más que su compañía, mucho más que una amistad. Descubrí que con ese adiós se llevaba mi felicidad.
Se marchó una mañana de verano convirtiendo mi vida en un invierno perpetuo. En sus cartas me contaba su día a día sin más implicación y llegué a pensar que el mensaje de aquel abrazo había sido producto de mi imaginación.
La sensación de angustia me devoraba, cada noche me reprochaba mi inmadurez, mi ceguera por no verlo a pesar de haber crecido con él, mi insensatez cuando pasaba por alto que le hacía daño cuando le relataba mis amores tempranos. Fui tan insolente y egoísta que ahora me devoraba la sensación de haberle perdido por mi necedad narcisista. Recordaba aquellos momentos a lo largo de nuestros años de amistad en los que él me insinuaba que no me quería, que me amaba. Lo hacía cuando me mecía entre sus brazos las noches que yo le lloraba mis desengaños adolescentes, lo hacía cuando me acariciaba la mejilla y me decía que me cuidaría, cuando me apartaba el pelo de la cara y me confesaba que no apagara mis ojos, que eran especiales.
Siempre fue lo bastante discreto, lo suficientemente hermético y sutil como para que yo pudiera optar por disimular que no percibía su debilidad., prefería ahogarse por dentro que la posibilidad de que me sintiera incómoda. Siempre fingí no ver y ahora sentía la angustia del arrepentimiento por no haber despertado antes, por no haber descubierto que le amaba muy fuerte, que lo necesitaba para dormir, para despertar, para ser feliz.
Resulta que él se fue amándome y yo me quedé esperándole. October 19 Los Lunnis en Xaime.netHacía tiempo que no me reía tanto, os recomiendo que visitéis el blog de este compañero y no os perdáis los post sobre la Voz de Galicia. Grandioso.
tremendamente recomendable:
October 18 Que alguien me cuente...
Que alguien me explique porqué duelen más los silencios que las palabras.
Que me cuenten porqué es gratis la mentira y tan caro decir la verdad.
Que me digan porqué se ama tanto en el desamor.
Que me confiesen porqué la espera se hace innavegable para que naufraguen nuestras esperanzas.
Que me hagan comprender porqué un adiós es tan largo y porqué un beso tan breve.
Quiero saber porqué se confunde el valor con el orgullo y la cobardía con la prudencia.
No entiendo porqué sospechamos de todo y no creemos en nada, ni entiendo porqué cuando te ilusionas muchas veces ...acabas por no hacerlo nunca más.
Quien sepa porqué la inocencia es insólita y general la soberbia, el perdón virtual y el olvido imposible, porqué somos inflexibles con nuestros rencores e incapaces con nuestros sueños que me lo diga porque necesito entender.
No emprendemos cambios por miedo a que el cambio nos alcance a nosotros mismos, ni queremos comprender el porqué de nuestros temores porque necesitamos los grilletes que justifiquen nuestra pasividad.
Que alguien me cuente porqué somos mezquinos con nuestros sentimientos e implacables con nuestras ambiciones, me indique porqué desconfiamos de las buenas noticias y no cuestionamos las malas.
Yo quiero saber porqué la confianza está repleta de cláusulas. Las ideas de prejuicios. Los pensamientos de sospechas y las palabras de mendacidad.
Contadme porqué cuando hablamos del mundo real siempre estrellamos el que nos gustaría y sin embargo…seguimos construyéndolo igual. October 06 Retrato de una noche infiel
Anoche me perdí entre sus brazos porque quería olvidar el abrigo de otros, porque fui consciente repentinamente de que se me escapaba el sentido, porque me descubrí mendigando atenciones…y desperté. Sonó mi teléfono y entonces entendí que el destino aprobaba mi acceso de rencor, lo comprendía y me preparaba con esmero un escenario tentador. La guitarra acompañaba a su voz para que me meciera, y entre océanos en calma la noche nos sorprendió robándonos caricias.
Cuando me abrazaba sentí cómo guardaba cada centímetro de mi cuerpo en su recuerdo y pensé entonces que me quería. Pero yo no podía prestarle el amor que ya había entregado. Anoche no me sentí culpable por ser egoísta, porque se me abrió la razón y me gritó que me estaban haciendo trampas en el juego del amor. Y quise entonces ser canalla y no poder así sentirme absurda nunca más. Si hago trampas y pierdo, al menos habremos jugado en igualdad de condiciones.
Cuando una aprende a relativizar, cuando asumes que todas/os somos miserables y heroicos, cobardes y valientes te das cuenta al tiempo de que la seducción es insolente, y que unas veces toca vencer, otras ser vencido.
Ayer mentí porque me sentí pequeña y ridícula, y aunque sé que lo uno no repara lo otro, ni lo justifica, sí es cierto que cuando nos descubrimos dirigidos el mejor antídoto es el que nos calma la vanidad. September 27 Eduardo Galeano
Más de un libro tan hermonoso como incontestable: El sistema/1 Los funcionarios no funcionan. Los políticos hablan pero no dicen. Los votantes votan pero no eligen. Los medios de información desinforman. Los centros de enseñanza enseñan a ignorar. Los jueces condenan a las víctimas. Los militares están en guerra contra sus compatriotas. Los policías no combaten los crímenes, porque están ocupados en cometerlos. Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan. Es mas libre el dinero que la gente. La gente esta al servicio de las cosas. Eduardo Galeano." El libro de los abrazos" September 07 Carta genérica.Mi amor:
Te escribo porque empiezo a padecer síntomas extraños que no sé si interpreto bien. Resulta que ayer por la noche cuando me acosté y cerré los ojos no acudió tu recuerdo. Supuse que era el cansancio, así que sacudí la cabeza para espabilarme un poco. Pero no funcionó.-¡Qué raro!-me dije-Seguro que ahora no seré capaz de conciliar el sueño- pensé esto porque desde hace ya un tiempo necesitaba, sino una palabra tuya, al menos pensar en tí para dormirme. ¡Pero me dormí! me dormí casi inmediatamente y no sé si es que estoy enferma...o es que lo estaba antes.
La historia sigue, porque no le hubiese dado la mayor importancia si no fuera porque esta mañana tampoco te recordé inmediatamente, sino que te pensé ya tarde, casi a mediodía. Y hasta entonces no me había dado cuenta de que desde que te conozco me he despertado ininterrumpidamente con tu recuerdo.
Amor, me cuesta un poco evocar tu cara con cierta nitidez y ya soy incapaz de sentir cerca tus abrazos o de estremecerme al rememorar el calor de alguno de nuestros encuentros. Ya me estoy acostumbrando a no tenerte y ya poco a poco dejo de buscarte en las caras de la gente. ¿Y si esto no tiene fácil remedio?¿Y si no se cura? Te estoy olvidando y no quiero.
Te escribo para que me cuentes si sabes cómo puedo salvarme, para que me expliques o me hables de algún método que me cure el olvido. Si pudieras enviarme un poco de tu sonrisa o encerrar tu mirada traviesa en algo para hacérmelo llegar, creo que sería un buen antídoto a mis extraños padecimientos.
De todas formas, ya sé que no dispones de tiempo para desplegar ningún gran plan alternativo y lo entiendo. Yo sólo espero que encuentres tiempo para quererme.
Esta noche me he propuesto invocar tu recuerdo tan fuerte que espante el paso de los días sin verte, te contaré si funciona. Tal vez todo esto que me pasa sea pasajero, como una especie de gripe memorística, me preocupa porque tan sólo afecta a mis recuerdos contigo, pero puede ser algo como una gripe localizada, quién sabe. Te mantendré informado de mis progresos.
Cuando me respondas no olvides que te pedí un beso que aún no me ha llegado.
Espero tu respuesta y con ella el remedio para este olvido.
Te quiere.
... September 04 El libro de los abrazosMi amigo Santi me recomedó este viernes un libro, al principio pensé que se había inventado el título y que con él lo que me recomendaba es que fuera menos gruñona(es q el viernes estuve echando pestes por varias cosas). Pero no, el libro existe, el autor es Eduarno Galeano, y consta de brevísimas historias, cuentos y reflexiones de toda naturaleza(política, valores, literatura, amor...) que no puedo más que recomendar encarecidamente. Estoy segura de que cada una/o encontrará una o varias historias entre estas páginas que atesorará como algo personal.
Para muestra un botón, no he seleccionado, es la primera historia que leí, me cuesta horrores elegir un sólo cuento.
LOS NADIES
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
El libro de los abrazos. Eduardo Galeano. September 01 Una historia de amor a destiempo"A ellos, que con su complicidad paciente se hacen acreedores de tantas historias que merece la pena contar". Me enamoro de historias, de las que parece que solo sabemos por canciones y luego descubrimos que se viven intensas cerca de nosotros. De las que nos sorprenden por su obviedad y porque éramos incapaces de verlas. Me enamoro de los cuentos de hadas cuando siento que los demás los viven como algo real, y me enamoro de todo esto porque significa que puede pasarnos a los demás.
Una historia de amor a destiempo:
“Es mi mejor amigo, mi apoyo, mi confesor… y desde hace poco la causa de mis desvelos. Una confesión furtiva desata tantas emociones sólo cuando nos despierta un sentimiento que se escondía agazapado, cuando remueve de raíz nuestro pasado, nuestro presente y futuro. Me acarició el alma de tal forma que no pude evitar sentirme embriagada y entregarme, descubrí que lo impensable puede ser también lo predestinado, descubrí a plantear sueños en silencio. Asimilé mis sentimientos con naturalidad, como si fuera algo que llevara dentro durante años sin haberlo percibido, era como constatar una obviedad que había permanecido soterrada en la más oscura de las profundidades para desvelarse clara y real. El entendimiento de que esto se abría paso inexorable y de que me hacía feliz me auxilió en las vigilias, pero es humano el sentimiento de incertidumbre que un amor que golpea así nos genera. Te sientes desorientada, indagas en tí misma si esto que crece es de verdad o te estás dejando llevar por una irresistible sensación de complicidad...pero cuando dos personas se revelan complementarias, cuando custodian además un vínculo casi mágico, cuando nos sobran las palabras para decírnoslo todo, cuando esto pasa…nos enredamos en un paseo por cuentos que hablan de sueños compartidos, de amistad, de días grises en compañía, de ilusiones, de proyectos, de esperanzas, de tantos y tantos recuerdos en común que parece que mirar ahora hacia atrás es una búsqueda de las pistas que el destino nos fue dejando, De cuando el devenir nos susurraba que estábamos aquí para tenernos…y nosotros estábamos sordos para escuchar. Yo permanecí ciega y sorda. Él permaneció mudo. Y cuando nos auxiliaron los sentidos descubrimos casi sin querer que éstos nos unían intuitivamente. Que ahora clamaba el viento, ahora y no antes, que estando juntos poseíamos un sentido más. Que ese lenguaje que sólo entendíamos él y yo durante tantos años, era el lenguaje que nos hablaría ahora de amor.
Nos resguardamos en las noches y tejimos un velo para los demás, pero pronto fuimos conscientes de que el oxígeno que necesitábamos no lo encontraríamos en una íntima clandestinidad. Se abrió paso con espontaneidad, como si en realidad esta historia se revelara también en los demás como en nosotros: con el descubrimiento de que estaba acurrucada en el interior de todos esperando el momento para liberarse. Con la sensación de que era algo tan insólito e inesperado como natural.
Los días tuvieron más colores, los colores de la intimidad más cotidiana, que es donde encontramos la grandeza de nuestra relación. Las cosas más pequeñas se saborean y nos regalan vivencias tranquilas, nos regalan miradas tan plenas y llenas de entrega que nos estremecen. No me incomodan los silencios, entre nosotros, son otra forma de comunicación, y este dato que parece tan banal en realidad lo dice todo de la complicidad entre dos personas.
Tantas y tantas palabras nos enviaron los sentimientos que ahora nos atrevíamos a confesar, y tantas y tantas vivencias fueron construyendo una mutua admiración que al despertarse construiría una relación. De esta historia de ayer y de hoy solo puedo decir que permaneció escondida hasta que llegó el momento en el que poder imaginar un mañana porque ahora, siendo los mismos de siempre, ya no éramos los de antes.
August 18 Aprender a llorarLa noticia me apagó las ganas de vivir y pareció destinar ese día para ahogarme en la frustración. Quise llorar clandestinamente porque no soportaría que mis lágrimas me brindaran la condescendencia o lástima de los demás, pero quise también llorar porque nunca había podido hacerlo ante nadie y sentí que ése era el día en el que empezar a terminar todo aquello a lo que nunca había querido dar comienzo.
La noche estaba fría y lo agradecí, el frío me mantiene alerta y hace que la playa se sienta sola, sola como necesitaba sentirme yo. Había descubierto tiempo atrás una cala en Coruña en la que hacía el amor con el que había sido mi gran obsesión, de aquellos días salados ya sólo me quedaba aquel escondite en el que deshacerme cuando nadie miraba.
Me tumbé boca arriba y respiré grandes bocanadas de aire que me sumieron en un sopor embriagador que congeló mi necesidad de llorar, pero regresé al mundo sin paliativos porque me sorprendí levantándome instintivamente al divisar la silueta de un perro. Me asustan terriblemente y antes de asimilar que se me acercaba corriendo ya escapaba alarmada. Hice lo que cuando tenía 11 años y un perro enano me perseguía por mi barrio: gritar y pedir auxilio como si me acecharan los jinetes del apocalipsis.
Cuando escuché tu voz me sentí a salvo. Te acercabas deprisa y no te tomaste la molestia de disimular que lo ridículo de la situación bien se merecía una exposición de carcajadas. Esta fue la primera vez que me desarmaste con tu espontaneidad. Tardé unos segundos en recuperar la serenidad de mis latidos y aunque tu hilaridad hirió un poco mi orgullo, lo cierto es que me sentí agradecida.
Me conociste vulnerable y ridícula. Tal vez por eso despegamos sin prejuicios ni obstáculos convencionales, tal vez por eso sentí que ante tí no debía mantener engrasado el ingenio, que no debía demostrarte nada ni debías tú derribar a priori ningún muro. En la oscuridad buscamos la sombra que nos brindara intimidad. Por allí no había nadie, pero nos resguardábamos de nosotros mismos, nos presentamos el uno al otro como lo que necesítabamos ser esa noche, era como si en la exigua intimidad de aquel rincón pudiéramos reinventarnos. Aquello era nuestro propio rincón del mundo.
Nos prestamos la ternura para cerrar el uno las heridas del otro, para que esa noche nada fuera imperfecto, para que nada nos recordara que nos unía la comprensión del dolor. Tú me susurraste que te dolía el alma y yo te conté que me iba a morir. Te lo conté sin mirarte a los ojos y sin mirarme tú a los míos me arrancaste el miedo a caer delante de los demás. Rompí entonces a llorar tan amargamente, tan deseperadamente, tan fuerte que me costaba respirar. Me acaraciabas paciente y cuando se me acabaron las lágrimas lo hizo también el dolor. Me sentí ágil y exultante, sentí que había ocurrido algo tan inusualmente humano en mí que me no podía menos que enseñarme a vivir . Percibí que a tu lado podía enfrentarme a todo, que me dabas fuerza, pero no la fuerza que me presumía antes, la que hace falta para derrumbarse ante alguien y reconocerse que se necesita un abrazo.
Esa noche nos borramos las lágrimas con la calidez de los silencios y la complicidad de las caricias pequeñas, nos construímos un despertar juntos sin explicaciones y nos prometimos un mundo sin cicatrices en el alma ni destinos interrumpidos. Nos amamos febrilmente porque sabíamos que el tiempo seguía corriendo fuera de nuestra roca apátrida y acercaba para ambos un adiós.
Me enseñaste a llorar y yo te enseñé a no esperar siempre finales de ensueño, aprendiste que la belleza en la vida también puede encontrarse en el apeadero de la realidad y yo aprendí a curarme buscando refugio en los demás. Nos calmamos la sed en el anonimato de nuestras vidas inconexas y esto tejió un vínculo imperecedero. Tú lo llevarías en tu mirada daliniana toda la vida, yo me lo llevé en la sonrisa tranquila de mi último adiós. July 03 Advertencia"LOS CONTENIDOS DE ESTE BLOG NO ESTÁN BASADOS EN HECHOS REALES. LAS HISTORIAS QUE AQUÍ SE NARRAN PROVIENEN CASI TODAS Y CASI ENTERAMENTE DE LA IMAGINACIÓN DE LA AUTORA.
QUEDA, POR LO TANTO ,TERMINANTEMENTE PROHIBIDO ALBERGAR CUALESQUIERA MODALIDAD DE RECELO RESPECTO A SU CONTENIDO.
TAN SÓLO LO REFERIDO AL AMOR EN LA DISTANCIA TIENE VISOS DE REALIDAD"
"EL CONTENIDO DE ESTA ADVERTENCIA ESTARÁ VIGENTE PARA TODO EL TERRITORIO DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA Y LIMÍTROFES, CON ESPECIAL FUERZA VINCULANTE EN LA PROVINCIA DE VALLADOLID" |